Es curioso observar durante meses a Mariano Rajoy (en adelante Mariano
I “el torpe”) meter la pata una vez tras otra, pero más curioso es ver la cara
de descomposición de los directivos de los grandes rotativos conservadores y
los tertulianos de intereconomía, intentando darle sentido al mayor caos
gubernamental de la historia.
Mariano I con su estilo del “digo dieguismo”, que por otro lado no es
novedoso pues ya lo instauró José Luís Rodríguez Zapatero, hace escasas fechas se
cargó una de sus últimas promesas electorales pues según hemos podido leer, Rajoy ultima un recorte del gasto en las pensiones equivalente a 10.000 millones.




