El PPCV se destapó hace unos días con la posibilidad de
recortar en 20 diputados, el número de representantes de les Corts valencianes. A primera vista, para los más
imprudentes y torpes, puede ser una buena idea para aligerar el peso de nóminas
que les Corts supone para el presupuesto de la comunidad. Sin embargo, la idea
se parece más a una treta sucia que a una buena acción política.
Después de las elecciones en la C. Valenciana, la asignación
de escaños al igual que en el resto del estado va por porcentajes de forma que
cada escaño, digamos para entenderlo, cuesta ‘x’ número de votos.
